La producción de cava es muy
limitada debido a que es toda manual/artesanal. El removido
de las botellas se hace a mano en pupitres, para lo cual
se necesitan dar 18 giros de 45º cada uno para que
se concentren en el cuello todas las lías o sedimentos
producidos a consecuencia de la segunda fermentación
dentro de la misma, dejándola así en punta.
A continuación se procede al
degüelle, el cual consiste en sacar dichas lías
o sedimentos mediante la congelación del cuello
de la botella, añadiendo según el tipo de
cava, la cantidad necesaria de licor de expedición
(mezcla de azúcar y vino), justo para darle el
sabor y características propias de nuestros cavas.
Finalmente se pone el tapón de
corcho y el bozal (morrión) definitivo.